{"id":32,"count":5,"description":"<b>Albert Boada: serie Amici Nobis<\/b>\r\n\r\n<b>Por Andrea Garc\u00eda Casal, historiadora del arte y te\u00f3rica<\/b>\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n<span style=\"font-weight: 400\">\u2018\u2019Es por ello que si la justicia es la obligaci\u00f3n hacia el otro en tanto tal, hacia el extranjero en tanto extranjero, sin pedirle marcas ni se\u00f1as de identidad, [\u2026] nos coloca frente al deber de pensar modos de ser hospitalarios con esos extranjeros m\u00e1s extranjeros que todos los extranjeros: los animales\u2019\u2019.<\/span>\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n<i><span style=\"font-weight: 400\">Los m\u00e1s extra\u00f1os de los extranjeros: los animales en Actuel Marx \/ Intervenciones N\u00b0 12<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, primer semestre, 2012<\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">M\u00f3nica B. Cragnolini. 2012.<\/span>\r\n\r\n<span style=\"font-weight: 400\">\u00a0<\/span>\r\n\r\n<span style=\"font-weight: 400\">Sin lugar a duda, la meditaci\u00f3n lanzada por la fil\u00f3sofa M\u00f3nica Cragnolini es de sumo inter\u00e9s para comprender la serie pict\u00f3rica Amici Nobis, creada por el artista que protagoniza el presente texto, Albert Boada (Barcelona, 1965). La filosof\u00eda de la animalidad, en la que se contextualiza Cragnolini, plantea debates y soluciones respecto a la pregunta de qu\u00e9 es el animal y c\u00f3mo hay que tratarlo o no, advirti\u00e9ndonos que se trata del animal no humano, pues enmarca a los seres humanos tambi\u00e9n como animales, lo que realmente se trata una evidencia cient\u00edfica inexcusable. En todo caso, esta rama de la filosof\u00eda, relativamente joven, muestra c\u00f3mo el animal humano es tratado a nivel global en calidad de alteridad. Cragnolini se refiere a esta idea con el t\u00e9rmino extranjero, ya que, si que si los derechos humanos buscan asegurar el trato justo, igualitario, en lo referente las personas extranjeras frente las que no lo son, se deber\u00eda promover la misma pol\u00edtica con el mundo animal; en ambos casos, seres humanos y animales se mantienen en un estado de indefensi\u00f3n, salvando las l\u00f3gicas distancias.\u00a0<\/span>\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n<span style=\"font-weight: 400\">Las piezas que integran Amici Nobis dan una vuelta de tuerca, en la l\u00ednea de la filosof\u00eda de la animalidad, respecto a c\u00f3mo tratamos normalmente a los animales en el mundo y las alternativas posibles. Tambi\u00e9n quiebra el estatus que ocupa el animal en la historia del arte, alcanzando sutilmente la actualidad. Normalmente, en el arte, y sobre todo, en la historia del arte, el animal es representado como alimento en preparaci\u00f3n, pieza de caza o como cazador, es decir, el perro al servicio del ser humano en la cineg\u00e9tica. El g\u00e9nero art\u00edstico para denominar la presencia de animales es conocido como animal\u00edstica. En definitiva, aqu\u00ed el animal, por norma general, est\u00e1 ya muerto o en v\u00edas de estarlo. Boada proporcional al animal, en su arte, un rango elevado y dignificante, bastante inusual en las pr\u00e1cticas art\u00edsticas a grandes rasgos.<\/span>\r\n\r\n<span style=\"font-weight: 400\">Con todo, alteridad, lo otro, lo que no es humano, tiende a instrumentalizarse de un modo u otro. Hay animales que sirven para alimentarnos, otros como fuerza de trabajo, especialmente en las sociedades m\u00e1s rurales; en distintas circunstancias, los animales est\u00e1n para entretenernos, incluso m\u00e1s all\u00e1 del cari\u00f1o que se les pueda tener. Boada reflexiona en torno a estas cuestiones, especialmente centr\u00e1ndose en el concepto de humanizaci\u00f3n del animal, en la l\u00ednea del animal como divertimento. No rechaza el afecto del ser humano hacia el animal en determinados casos, pero s\u00ed la noci\u00f3n de humanizar al animal hasta tal punto de que pierda sus caracter\u00edsticas intr\u00ednsecas, transform\u00e1ndose en algo inclasificable. Siguiendo la teor\u00eda del fil\u00f3sofo Jacques Derrida, el animal pasa a ser un indecible; \u2018\u2019las oposiciones binarias [\u2026] gobiernan el pensamiento de la vida cotidiana, as\u00ed como la filosof\u00eda, la teor\u00eda y las ciencias. Los indecibles perturban esta l\u00f3gica de oposici\u00f3n. Se deslizan a ambos lados de una oposici\u00f3n, pero no encajan en ninguna de ambas partes\u2019\u2019 (Jeff Collins y Bill Mayblin, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Derrida: una gu\u00eda ilustrada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, 2025). As\u00ed, determinados conceptos binarios \u2014vida y muerte, bien y mal, verdadero y falso, d\u00eda y noche, mujer y hombre, mente y cuerpo, \u2026\u2014 se utilizan para regir la vida, establecer fronteras, determinar el principio y fin. El indecible se presenta cuando las categor\u00edas binarias presentan problemas internos que terminan quebrando su superficial rotundez. El caso m\u00e1s notorio est\u00e1 en las personas trans, quebrando las categor\u00edas mujer y hombre, pues toda categor\u00eda puede ser deconstruida y resignificada.\u00a0<\/span>\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n<span style=\"font-weight: 400\">Sin embargo, el animal como indecible no alcanza la categor\u00eda de ser humano ni tampoco la de animal, pues se le ha arrebatado tal opci\u00f3n. Se acerca m\u00e1s al zombi descrito por Derrida, que ni est\u00e1 vivo ni muerto, trat\u00e1ndose del indecible por excelencia para este autor, a pesar de que el zombi no existe. Adem\u00e1s, al igual que el supuesto zombi, tampoco es actante y no puede elegir su condici\u00f3n. El animal humanizado adquiere rasgos de las personas sin buscarlo y tampoco puede librarse de estos. Esto es un dilema cl\u00e1sico que se presenta en los animales de compa\u00f1\u00eda. Es f\u00e1cil escuchar c\u00f3mo un\/a due\u00f1o\/a da de comer alimentos humanos a su mascota, pensando solamente en que parece estar feliz disfrutando de esa comida, cuando puede granjearle graves deficiencias nutricionales, enfermedades e incluso la muerte. O el momento en el que el\/la amo\/a permite que sus animales duerman en la misma cama, que beban de la misma taza, sin pensar los riesgos existentes por llevar a cabo estas pr\u00e1cticas innecesarias, para ambas partes. Algunas otras situaciones claras para detectar la humanizaci\u00f3n del animal son cuando se le viste con nuestra indumentaria y\/o se le lleva en un carrito de beb\u00e9, lo que incide en su ridiculizaci\u00f3n, incluso en su objetualizaci\u00f3n.<\/span>\r\n\r\n<span style=\"font-weight: 400\">Boada percat\u00e1ndose de esto invierte los roles en sus obras, negando los papeles que la humanidad da a los animales y abriendo un abanico de posibilidades impregnado de cr\u00edtica y fantas\u00eda. Desde un toque burlesco, hace que el animal se convierta en el\/la due\u00f1o\/a de la persona, alterando la posici\u00f3n propietario\/a y mascota, que no deja de ser otra categor\u00eda de binarios opuestos. Asimismo, les concede cualidades especiales, por ejemplo, la capacidad de realizar trabajos como cualquier persona, de comunicarse con los seres humanos, etc. La investigadora Mara Mart\u00ednez Morant afirma que \u2018\u2019las [y los] artistas, en su empe\u00f1o de representar art\u00edsticamente cuestiones sociales, se han ocupado en comprometerse con denunciar el dolor humano, pero muy pocas se han ocupado de interpretar, representar o contar el maltrato y dolor de los otros animales\u2019\u2019 (Mara Mart\u00ednez Morant, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Animales no humanos en pr\u00e1cticas art\u00edsticas: algunos ejemplos desde el bioarte y el arte contempor\u00e1neo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">Bodies, perceptions, design: comunicaciones de las jornadas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, 2019). Nuestro protagonista intenta luchar contra esta opini\u00f3n, la cual por otro lado es totalmente aceptable, imaginando un mundo m\u00e1s justo para el animal, concienci\u00e1ndonos a trav\u00e9s de su pl\u00e1stica. De este modo es posible entender hasta qu\u00e9 punto el animal lo es o deja de serlo a nuestra conveniencia, lo que, en definitiva, niega su libertad, le constri\u00f1e. Incluso, aunque se le considere animal, el trato que se le propicia es generalmente inaceptable, pues se debe comprender que es un ser vivo y adem\u00e1s sintiente. Si bien el pintor nos invita a investigar m\u00e1s sobre filosof\u00eda de la animalidad y acerca del antiespecismo de una forma indirecta, desde lo expl\u00edcito nos ruega actuar con respeto y tolerancia hacia cualquier animal, haciendo un gui\u00f1o a que los seres humanos tambi\u00e9n somos animales.<\/span>","link":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/serie\/amici-nobis\/","name":"amici nobis","slug":"amici-nobis","taxonomy":"product_cat","parent":0,"meta":[],"menu_order":0,"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>amici nobis archivos - Albert Boada<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/albertboada.com\/ca\/serie\/amici-nobis\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"ca_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"amici nobis archivos - Albert Boada\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Albert Boada: serie Amici Nobis Por Andrea Garc\u00eda Casal, historiadora del arte y te\u00f3rica &nbsp; \u2018\u2019Es por ello que si la justicia es la obligaci\u00f3n hacia el otro en tanto tal, hacia el extranjero en tanto extranjero, sin pedirle marcas ni se\u00f1as de identidad, [\u2026] nos coloca frente al deber de pensar modos de ser hospitalarios con esos extranjeros m\u00e1s extranjeros que todos los extranjeros: los animales\u2019\u2019. &nbsp; Los m\u00e1s extra\u00f1os de los extranjeros: los animales en Actuel Marx \/ Intervenciones N\u00b0 12, primer semestre, 2012. 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Cragnolini se refiere a esta idea con el t\u00e9rmino extranjero, ya que, si que si los derechos humanos buscan asegurar el trato justo, igualitario, en lo referente las personas extranjeras frente las que no lo son, se deber\u00eda promover la misma pol\u00edtica con el mundo animal; en ambos casos, seres humanos y animales se mantienen en un estado de indefensi\u00f3n, salvando las l\u00f3gicas distancias.\u00a0 &nbsp; Las piezas que integran Amici Nobis dan una vuelta de tuerca, en la l\u00ednea de la filosof\u00eda de la animalidad, respecto a c\u00f3mo tratamos normalmente a los animales en el mundo y las alternativas posibles. Tambi\u00e9n quiebra el estatus que ocupa el animal en la historia del arte, alcanzando sutilmente la actualidad. Normalmente, en el arte, y sobre todo, en la historia del arte, el animal es representado como alimento en preparaci\u00f3n, pieza de caza o como cazador, es decir, el perro al servicio del ser humano en la cineg\u00e9tica. El g\u00e9nero art\u00edstico para denominar la presencia de animales es conocido como animal\u00edstica. En definitiva, aqu\u00ed el animal, por norma general, est\u00e1 ya muerto o en v\u00edas de estarlo. Boada proporcional al animal, en su arte, un rango elevado y dignificante, bastante inusual en las pr\u00e1cticas art\u00edsticas a grandes rasgos. Con todo, alteridad, lo otro, lo que no es humano, tiende a instrumentalizarse de un modo u otro. Hay animales que sirven para alimentarnos, otros como fuerza de trabajo, especialmente en las sociedades m\u00e1s rurales; en distintas circunstancias, los animales est\u00e1n para entretenernos, incluso m\u00e1s all\u00e1 del cari\u00f1o que se les pueda tener. Boada reflexiona en torno a estas cuestiones, especialmente centr\u00e1ndose en el concepto de humanizaci\u00f3n del animal, en la l\u00ednea del animal como divertimento. No rechaza el afecto del ser humano hacia el animal en determinados casos, pero s\u00ed la noci\u00f3n de humanizar al animal hasta tal punto de que pierda sus caracter\u00edsticas intr\u00ednsecas, transform\u00e1ndose en algo inclasificable. Siguiendo la teor\u00eda del fil\u00f3sofo Jacques Derrida, el animal pasa a ser un indecible; \u2018\u2019las oposiciones binarias [\u2026] gobiernan el pensamiento de la vida cotidiana, as\u00ed como la filosof\u00eda, la teor\u00eda y las ciencias. Los indecibles perturban esta l\u00f3gica de oposici\u00f3n. Se deslizan a ambos lados de una oposici\u00f3n, pero no encajan en ninguna de ambas partes\u2019\u2019 (Jeff Collins y Bill Mayblin, Derrida: una gu\u00eda ilustrada, 2025). As\u00ed, determinados conceptos binarios \u2014vida y muerte, bien y mal, verdadero y falso, d\u00eda y noche, mujer y hombre, mente y cuerpo, \u2026\u2014 se utilizan para regir la vida, establecer fronteras, determinar el principio y fin. El indecible se presenta cuando las categor\u00edas binarias presentan problemas internos que terminan quebrando su superficial rotundez. El caso m\u00e1s notorio est\u00e1 en las personas trans, quebrando las categor\u00edas mujer y hombre, pues toda categor\u00eda puede ser deconstruida y resignificada.\u00a0 &nbsp; Sin embargo, el animal como indecible no alcanza la categor\u00eda de ser humano ni tampoco la de animal, pues se le ha arrebatado tal opci\u00f3n. Se acerca m\u00e1s al zombi descrito por Derrida, que ni est\u00e1 vivo ni muerto, trat\u00e1ndose del indecible por excelencia para este autor, a pesar de que el zombi no existe. Adem\u00e1s, al igual que el supuesto zombi, tampoco es actante y no puede elegir su condici\u00f3n. El animal humanizado adquiere rasgos de las personas sin buscarlo y tampoco puede librarse de estos. Esto es un dilema cl\u00e1sico que se presenta en los animales de compa\u00f1\u00eda. Es f\u00e1cil escuchar c\u00f3mo un\/a due\u00f1o\/a da de comer alimentos humanos a su mascota, pensando solamente en que parece estar feliz disfrutando de esa comida, cuando puede granjearle graves deficiencias nutricionales, enfermedades e incluso la muerte. O el momento en el que el\/la amo\/a permite que sus animales duerman en la misma cama, que beban de la misma taza, sin pensar los riesgos existentes por llevar a cabo estas pr\u00e1cticas innecesarias, para ambas partes. Algunas otras situaciones claras para detectar la humanizaci\u00f3n del animal son cuando se le viste con nuestra indumentaria y\/o se le lleva en un carrito de beb\u00e9, lo que incide en su ridiculizaci\u00f3n, incluso en su objetualizaci\u00f3n. Boada percat\u00e1ndose de esto invierte los roles en sus obras, negando los papeles que la humanidad da a los animales y abriendo un abanico de posibilidades impregnado de cr\u00edtica y fantas\u00eda. 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Cragnolini se refiere a esta idea con el t\u00e9rmino extranjero, ya que, si que si los derechos humanos buscan asegurar el trato justo, igualitario, en lo referente las personas extranjeras frente las que no lo son, se deber\u00eda promover la misma pol\u00edtica con el mundo animal; en ambos casos, seres humanos y animales se mantienen en un estado de indefensi\u00f3n, salvando las l\u00f3gicas distancias.\u00a0 &nbsp; Las piezas que integran Amici Nobis dan una vuelta de tuerca, en la l\u00ednea de la filosof\u00eda de la animalidad, respecto a c\u00f3mo tratamos normalmente a los animales en el mundo y las alternativas posibles. Tambi\u00e9n quiebra el estatus que ocupa el animal en la historia del arte, alcanzando sutilmente la actualidad. Normalmente, en el arte, y sobre todo, en la historia del arte, el animal es representado como alimento en preparaci\u00f3n, pieza de caza o como cazador, es decir, el perro al servicio del ser humano en la cineg\u00e9tica. El g\u00e9nero art\u00edstico para denominar la presencia de animales es conocido como animal\u00edstica. En definitiva, aqu\u00ed el animal, por norma general, est\u00e1 ya muerto o en v\u00edas de estarlo. Boada proporcional al animal, en su arte, un rango elevado y dignificante, bastante inusual en las pr\u00e1cticas art\u00edsticas a grandes rasgos. Con todo, alteridad, lo otro, lo que no es humano, tiende a instrumentalizarse de un modo u otro. Hay animales que sirven para alimentarnos, otros como fuerza de trabajo, especialmente en las sociedades m\u00e1s rurales; en distintas circunstancias, los animales est\u00e1n para entretenernos, incluso m\u00e1s all\u00e1 del cari\u00f1o que se les pueda tener. Boada reflexiona en torno a estas cuestiones, especialmente centr\u00e1ndose en el concepto de humanizaci\u00f3n del animal, en la l\u00ednea del animal como divertimento. No rechaza el afecto del ser humano hacia el animal en determinados casos, pero s\u00ed la noci\u00f3n de humanizar al animal hasta tal punto de que pierda sus caracter\u00edsticas intr\u00ednsecas, transform\u00e1ndose en algo inclasificable. Siguiendo la teor\u00eda del fil\u00f3sofo Jacques Derrida, el animal pasa a ser un indecible; \u2018\u2019las oposiciones binarias [\u2026] gobiernan el pensamiento de la vida cotidiana, as\u00ed como la filosof\u00eda, la teor\u00eda y las ciencias. Los indecibles perturban esta l\u00f3gica de oposici\u00f3n. Se deslizan a ambos lados de una oposici\u00f3n, pero no encajan en ninguna de ambas partes\u2019\u2019 (Jeff Collins y Bill Mayblin, Derrida: una gu\u00eda ilustrada, 2025). As\u00ed, determinados conceptos binarios \u2014vida y muerte, bien y mal, verdadero y falso, d\u00eda y noche, mujer y hombre, mente y cuerpo, \u2026\u2014 se utilizan para regir la vida, establecer fronteras, determinar el principio y fin. El indecible se presenta cuando las categor\u00edas binarias presentan problemas internos que terminan quebrando su superficial rotundez. El caso m\u00e1s notorio est\u00e1 en las personas trans, quebrando las categor\u00edas mujer y hombre, pues toda categor\u00eda puede ser deconstruida y resignificada.\u00a0 &nbsp; Sin embargo, el animal como indecible no alcanza la categor\u00eda de ser humano ni tampoco la de animal, pues se le ha arrebatado tal opci\u00f3n. Se acerca m\u00e1s al zombi descrito por Derrida, que ni est\u00e1 vivo ni muerto, trat\u00e1ndose del indecible por excelencia para este autor, a pesar de que el zombi no existe. Adem\u00e1s, al igual que el supuesto zombi, tampoco es actante y no puede elegir su condici\u00f3n. El animal humanizado adquiere rasgos de las personas sin buscarlo y tampoco puede librarse de estos. Esto es un dilema cl\u00e1sico que se presenta en los animales de compa\u00f1\u00eda. Es f\u00e1cil escuchar c\u00f3mo un\/a due\u00f1o\/a da de comer alimentos humanos a su mascota, pensando solamente en que parece estar feliz disfrutando de esa comida, cuando puede granjearle graves deficiencias nutricionales, enfermedades e incluso la muerte. O el momento en el que el\/la amo\/a permite que sus animales duerman en la misma cama, que beban de la misma taza, sin pensar los riesgos existentes por llevar a cabo estas pr\u00e1cticas innecesarias, para ambas partes. Algunas otras situaciones claras para detectar la humanizaci\u00f3n del animal son cuando se le viste con nuestra indumentaria y\/o se le lleva en un carrito de beb\u00e9, lo que incide en su ridiculizaci\u00f3n, incluso en su objetualizaci\u00f3n. Boada percat\u00e1ndose de esto invierte los roles en sus obras, negando los papeles que la humanidad da a los animales y abriendo un abanico de posibilidades impregnado de cr\u00edtica y fantas\u00eda. Desde un toque burlesco, hace que el animal se convierta en el\/la due\u00f1o\/a de la persona, alterando la posici\u00f3n propietario\/a y mascota, que no deja de ser otra categor\u00eda de binarios opuestos. Asimismo, les concede cualidades especiales, por ejemplo, la capacidad de realizar trabajos como cualquier persona, de comunicarse con los seres humanos, etc. La investigadora Mara Mart\u00ednez Morant afirma que \u2018\u2019las [y los] artistas, en su empe\u00f1o de representar art\u00edsticamente cuestiones sociales, se han ocupado en comprometerse con denunciar el dolor humano, pero muy pocas se han ocupado de interpretar, representar o contar el maltrato y dolor de los otros animales\u2019\u2019 (Mara Mart\u00ednez Morant, Animales no humanos en pr\u00e1cticas art\u00edsticas: algunos ejemplos desde el bioarte y el arte contempor\u00e1neo en Bodies, perceptions, design: comunicaciones de las jornadas, 2019). Nuestro protagonista intenta luchar contra esta opini\u00f3n, la cual por otro lado es totalmente aceptable, imaginando un mundo m\u00e1s justo para el animal, concienci\u00e1ndonos a trav\u00e9s de su pl\u00e1stica. De este modo es posible entender hasta qu\u00e9 punto el animal lo es o deja de serlo a nuestra conveniencia, lo que, en definitiva, niega su libertad, le constri\u00f1e. Incluso, aunque se le considere animal, el trato que se le propicia es generalmente inaceptable, pues se debe comprender que es un ser vivo y adem\u00e1s sintiente. Si bien el pintor nos invita a investigar m\u00e1s sobre filosof\u00eda de la animalidad y acerca del antiespecismo de una forma indirecta, desde lo expl\u00edcito nos ruega actuar con respeto y tolerancia hacia cualquier animal, haciendo un gui\u00f1o a que los seres humanos tambi\u00e9n somos animales.","og_url":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/serie\/amici-nobis\/","og_site_name":"Albert Boada","twitter_card":"summary_large_image","schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"CollectionPage","@id":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/serie\/amici-nobis\/","url":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/serie\/amici-nobis\/","name":"amici nobis archivos - Albert Boada","isPartOf":{"@id":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/#website"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/serie\/amici-nobis\/#breadcrumb"},"inLanguage":"ca"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/serie\/amici-nobis\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"amici nobis"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/#website","url":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/","name":"Albert Boada","description":"","publisher":{"@id":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"ca"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/#organization","name":"Albert Boada","url":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"ca","@id":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/albertboada.com\/wp-content\/uploads\/cropped-cropped-Logo_Albert_Pla_Boada.png","contentUrl":"https:\/\/albertboada.com\/wp-content\/uploads\/cropped-cropped-Logo_Albert_Pla_Boada.png","width":512,"height":473,"caption":"Albert Boada"},"image":{"@id":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/#\/schema\/logo\/image\/"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/product_cat\/32","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/product_cat"}],"about":[{"href":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/taxonomies\/product_cat"}],"wp:post_type":[{"href":"https:\/\/albertboada.com\/ca\/wp-json\/wp\/v2\/product?product_cat=32"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}